La pandemia quedó atrás pero dejó infalibles enseñanzas en cuanto al nuevo modo de trabajo y de organización empresarial. En este sentido, las empresas buscan adaptarse a un entorno laboral en evolución y, en ocasiones, surge la necesidad de valorar más la experiencia y el expertise en lugar del título académico. Alejandro Servide, Director de Professionals, RPO y Technologies de Randstad Argentina, destaca que las empresas en el Noroeste Argentino (NOA), al igual que en muchas otras regiones del interior, se enfrentan a desafíos para profesionalizar ciertas posiciones y competir en el mercado actual.

Una de las consecuencias de la pandemia es la adopción del trabajo remoto, lo que ha llevado a un modelo laboral híbrido en el que las empresas combinan el trabajo desde la oficina y el trabajo a distancia. Sin embargo, este cambio plantea dificultades en la transmisión de la cultura organizacional, que se nutre de interacciones diarias y reuniones presenciales. Por lo tanto, muchas empresas han adoptado un enfoque mixto, permitiendo a los empleados trabajar desde casa algunos días de la semana y acudir a la oficina en otros.

“En Tucumán, la citricultura, por ejemplo, es una industria que se viene profesionalizando por requerimientos que se exigen de afuera. Lo mismo con el tema de la caña de azúcar, no solo por la caña en sí, sino también por el alcohol, que genera también una energía renovable y demás”, explicó Servide.

El directivo de Randstad detalló que, además, la región está experimentando un auge en la industria minera, atrayendo a numerosas empresas multinacionales que buscan desarrollarse en el NOA. “Sin embargo, se dan con que no encuentran los candidatos necesarios para cumplir determinados perfiles. Y ahí ya no hay un problema de remuneración, sino que hay un problema de desarrollo de las personas, de formación, porque los que estudiaron todas esas carreras afines se han trasladado a los centros urbanos donde están la mayor cantidad de compañías”, precisó.

Doble desafío

Trabajar para lograr solucionar y superar esta situación supone un doble desafío tanto estatal, como empresarial, tal como lo analizó el propio Servide. De acuerdo su visión, primero, desde el Estado se debe seguir impulsando la formación de estas carreras que hoy son necesarias y requeridas en la región. “Por otro lado, las compañías tienen que presentar paquetes retributivos muy atractivos para captar esos candidatos. Es muy raro que encuentres un ingeniero de mantenimiento o un ingeniero agrónomo, con tres o cuatro años de experiencia y con buena formación, desempleado”, indicó.

“Entonces, para poder captar a un candidato, ¿qué tengo que hacer? Ahí entra en juego lo que tanto se llama marca empleadora. Hay que articular distintas metodologías y herramientas, como esto, ¿cómo hago que mi compañía sea atractiva? ¿cómo invierto y cómo presento un paquete? Cuando hablo de paquete retributivo, no estoy hablando únicamente de salario, hablo de beneficios, hablo de prepagas, hablo de planes de capacitaciones, hablo de un montón de otros factores que lo que hacen es cerrar todo el paquete recreativo”, añadió.

Asimismo, expresó que, “mientras que en las urbes más grandes tenés peleas por los talentos, en el NOA todavía no se está dando tanto de pelear agresivamente”. “Pero se va a empezar a generar en cuanto las compañías empiecen a seguir en esta línea de profesionalización y desarrollo de distintas industrias”, advirtió.

Salarios

En cuanto al promedio salarial para estos cargos, Alejandro Servide destacó: “Tenés grandes industrias medianas y chicas, y también una división por segmentos, en donde la industria de minería paga muy bien. En tanto que la industria del e-commerce o de supermercadismo o de otras industrias más bajas, como el retail, paga salarios más bajos. Entonces, por darte un ejemplo, un ingeniero de mantenimiento en Buenos Aires puede estar ganando hoy en planta unos $700 mil brutos. Estás hablando de promedio medio, mientras que en el NOA obviamente los costos son otros, el costo de vida es otro, podemos estar hablando de $500 mil pesos brutos”.

“Primero, las empresas deben hacer un análisis de la descripción de puestos. Qué posiciones necesito cubrir, cuáles son las responsabilidades y saber cuál es la remuneración del mercado que se paga para ese rol y cuáles son los beneficios que tiene. Si no estoy llegando, es decir, si en el mercado esa persona gana 100 y yo le voy a pagar 30, tengo que flexibilizar. Tengo dos opciones: o analizo cómo está mi estructura salarial y la mejoro o voy con un perfil más bajo. Supongamos que en vez de buscar un ingeniero de mantenimiento con cinco años de experiencia, buscaré con un año de experencia o buscaré un estudiante avanzado y lo iré desarrollando. Y ahí lo retenés, con un plan de desarrollo y de crecimiento. Si no, tenés que salir a evaluar tu paquete retributivo para ser competitivo en el mercado”, concluyó.