Viernes 22 de Junio, 11:55 hs
CAPACITACIÓN

El INTA apunta a fortalecer la floricultura tucumana

Se realizó un taller intensivo a fin de apuntalar la actividad con productores y viveristas de Lules y Monteros.

El INTA apunta a fortalecer la floricultura tucumana

TALLER.El INTA apunta a mejorar la calidad de la floricultura tucumana.

Con el objetivo de fortalecer la floricultura en Tucumán, se realizó en instalaciones del INTA, el "Taller de metas, aspiraciones y obstáculos” para ahondar en los problemas, oportunidades y necesidades y, a partir de allí, definir objetivos y metas claras que conduzcan al éxito de las experiencias.

La iniciativa se realizó en el marco del Proyecto Profam "Apoyo y fortalecimiento de los sistemas productivos agroecológicos y artesanales, destinados a la comercialización del área de influencia de la AER Lules” y el Proyecto Especial de Pro Huerta "Fortalecimiento de la floricultura en sistemas productivos familiares en territorios del PRET SUR” de la AER Monteros.

La iniciativa se viene trabajando junto al Área de Floricultura de la EEA Famaillá para fortalecer los procesos de organización, producción y comercialización de los productores de ambos territorios.

La propuesta fue reconocer la trayectoria en la temática y los obstáculos actuales o pasados que tienen los productores involucrados en los proyectos, buscando entender el modo de organización con el que cuentan como factor clave para su crecimiento y comercialización. Al mismo tiempo, se buscó identificar las necesidades actuales para realizar una planificación estratégica y de trabajo colectivo, en red, a fin de reconstruir una identidad grupal y clarificar las metas personales.

Con la coordinación de la licenciada en Psicología Mariana Indira González, el taller se desarrolló en dos etapas. En la primera, luego de una dinámica de presentación, se pudo identificar las necesidades sentidas por los productores a partir de mostrar su realidad tal cual la perciben hoy.

En la segunda etapa, a través de técnicas corporales, teatrales y lúdicas se buscó que los participantes avancen en una mayor conciencia de sí mismos y del grupo al que pertenecen, percibiendo las destrezas que requieren para poder avanzar hacia sus metas y aspiraciones. "El apoyo grupal fue necesario a lo largo de todo el taller y les permitió adquirir un sentimiento de unión como factor clave para sobrellevar día a día su trabajo”, explicó la especialista.

Entre las metas propuestas, surgió la de tener un vivero; seguir colaborando y asistiendo a los productores viveristas para su mejor producción y comercialización; comenzar con el tema verduras en otro terreno; mantener o mejorar el vivero; seguir reproduciendo begonias; producir y reproducir rosas rococó por miles; crecer con el vivero en estructura y organización; capacitarse; conseguir herramientas; hacer flores de corte; producir variedad de flores; aprender a injertar; tener un vivero con flores para forestar la ciudad; tener un invernadero para cultivar helechos; conseguir el éxito con el proyecto PROFAM de flores; enganchar a los productores con las actividades; mejorar la infraestructura y la comercialización; tener un invernadero para poder crecer.

En cuanto a los obstáculos, los principales identificados fueron la falta de tiempo y ayuda familiar y los problemas financieros. También, la falta de un techo para aumentar la producción y las carencias en asistencia técnica, capacitación, insumos, herramientas, medios para vender y estructura/espacio físico.

Por último, sobre las necesidades sentidas, surgió la de poner una florería; conseguir asesoramiento profesional y capacitación; adquirir terreno propio, herramientas e insumos; avanzar en la reproducción de helechos y el injerto de variedad de plantas; conseguir dinero y medios para comercializar la producción; contar con un invernadero; obtener ayuda familiar; contar con el apoyo del INTA para los nuevos desafíos; crear una red de productores; mejorar el transporte.

Esta herramienta metodológica permitió delinear las nuevas estrategias que deberán diseñar y gestionar los técnicos y productores como desafío para el 2018. En este sentido, se propusieron trabajar para fortalecer las acciones de capacitación y asistencia técnica; obtener líneas crediticias para adquirir herramientas, materiales e insumos; generar y fortalecer los espacios de comercialización; organizar los tiempos y conseguir apoyo familiar para optimizar el trabajo; y, por último, generar un trabajo en red entre productores de similares problemáticas.

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